Hope, Soledad

Hope, Soledad

por Alberto Marín

FICHA TÉCNICA

Año: 2021

Duración: 79 min.

País: México

Directora: Yolanda Cruz

Reparto: Frida Cruz, Karen Daneida

Guion: Yolanda Cruz

Productor: Luis Fernando Guizar

Dirección de arte: Norma Iris

Fotografía: Luis Fernando Guizar

Edición: Yolanda Cruz, Luis F. Guizar

Música: Pepe Carlos, Alex Bendaña

Sonido: Alex Serbulo

SINOPSIS

Hope y Soledad se encuentran en una peregrinación a Juquila, Oaxaca. Hope, una estudiante universitaria, intenta encontrarse así misma en la tierra de su madre después de ser desplazada de su hogar EE.UU. Soledad lucha por liberarse de su amante fallecido y terminar la relación con su esposo quien vive en U.S.A. Juntas, caminan con los peregrinos mientras buscan aliviar su sufrimiento personal.

OPINIÓN

La virgen de Juquila, cuyo santuario se haya en la zona costeña del estado de Oaxaca, es venerada por sus capacidades milagrosas, siendo el primer signo de estas el haber superado un incendio que asoló su villa, quedando ella casi intacta, salvo por una pigmentación ahumada como testigo de su prueba de fuego.

No resulta desatinado, entonces, que Yolanda Cruz la haya tomado como punto de partida para Hope, Soledad filme en el que mujeres, aquejadas por otras variantes de calor, se encuentran entre sí y hacia sí en una de las peregrinaciones anuales que se dirigen hacia el santuario de una advocación mariana de la limpia y pura Concepción, atributos que juegan parte de la trama.

Si bien el encuentro entre Soledad (Karen Daneida) —quien se halla aquejada por un amor más que inconcluso— y Hope (Frida Cruz) —una chica venida de los Estados Unidos en busca punto desde le cual reencontrarse— se da de manera aleatoria y un tanto vaga —aunque entendible en el contexto como el de una peregrinación, donde los anhelos y las necesidades consolidan vínculos a medio camino entre el hermanamiento y la supervivencia— ambas están en un territorio existencial semi desolado, en el que los contornos de su realidad son distinguibles, mas no el contenido de la misma.

Así, no sólo la búsqueda de la intervención de la impoluta madre de Dios y sus poderes es la que las junta y desarrolla, sino también su propia interacción que poco a poco brinda oportunidades para que las mujeres se expresen y descubran, a sí mismas y en/para la otra, aportando con ello atisbos de solución para sus súplicas y dolencias.

Detrás de Hope, Soledad existe una intención documental que la directora ha manifestado en distintas ocasiones, señalando que al no encontrar una forma de lograr el documental optó por desarrollar una historia que permitiera dar cauce a esa necesidad creativa. Es en este amalgamiento estilístico donde por momentos la cinta se extravía.

Si bien las actrices encarnan con naturalidad sus papeles, y entienden con igual cualidad los fantasmas de la otra, su relación por momentos se siente forzada, como si de la nada surgiera un entendimiento que no queda del todo manifiesto, o con la aparente facilidad con que ellas lo toman y nutren.

No obstante, es notable la capacidad de Cruz para generar imágenes documentales poderosas, que sirven para generar explicaciones visuales de cómo y porqué, más allá de la aparente dinámica madre-hija/hermana mayor-hermana menor, es posible que dos desconocidas trasciendan sus recelos para ayudarse al ayudar a la otra, con lo cual los fallos que pueda haber en la narración al explicitar las razones de su acercamiento quedan subsanados al existir ejemplos de empatía y solidaridad que, por reflejo, contextualizan al espectador.

Así, Cruz entrega una obra que, al adentrarse en los personalísimos caminos de la fe sin caer en su apología, permite exponer las formas, femeninas en particular, que buscan sobrellevar la vida y sus baches existenciales, sin adentrarse en vías lesivas o destructivas para consigo mismas.

Calificación 5/7 maharkyestrellas

Para más información de esta y otras cintas en competencia, así como fechas y horarios de exhibición, puedes visitar el sitio del festival en https://ficunam.unam.mx