REVIEW "EL HOYO"

Por:Cèsar Granados.

En plena cuarentena, Netflix intenta hacernos un poco más amena la situación con una película que si bien funciona, no se salva de tener errores que la detienen de ser un trabajo magnífico, como ustedes creen que es.

Esta producción española es dirigida por Galder Gaztelu-Urrutia (Quien debuta como director) y protagonizada por Iván Massagué (El año de La Plaga), Alexandra Masangkay (Yo quisiera), Zorion Eguileor (La Sombra de Nadie), Antonia San Juan (Un Dulce Despertar) y Emilio Buale Coka (Hienas).
Dejemos algo en claro: El cine no es una competencia de medición fálica para ver qué película es más perturbadora. La sensibilidad humana es un lienzo, no existe una sola varita para medirla, depende de factores biopsicosociales. O sea, lo que te perturbe a ti a mi podría no hacerme ni cosquillas y viceversa.

Ya entrando al tema: La cinta se siente algo confusa debido a la intención del director por regañar a los cerdos capitalistas (lo verán dos párrafos abajo), dejando de lado la lógica por un rato, bañándonos con metáforas que, si bien funcionan, se sienten cansadas después de un rato.
Veámos el guión como receta diabólica, preparada a partir de porciones de “El Cubo”, “Saw” y “Snowpiercer”, pero con una sazón propia, que nos ofrece a los encerrados en casa un recordatorio sombrío y oportuno de la necesidad de solidaridad y la importancia del colectivo sobre el individuo, o las sombrías consecuencias que podrían surgir…

Con sus generosas muestras de canibalismo, suicidio, hambre, sangre, tripas y heces, ¿cómo podría no ser un placer para la multitud ansiosa de morbo? Una mezcla retorcida entre películas de clase B y comentarios sociales, la imagen es demasiado abierta pero innegablemente efectiva, entregando sacudidas de género y mensajes amplios en igual medida.
“El Hoyo” tiene una eficacia particular en la narración de sus historias, que nos impulsa rápidamente hacia arriba y hacia abajo del edificio, obligándonos a dar testimonio de una gran cantidad de horrores, los cuales van desde la depravación hasta el instinto de sobrevivir.

Sumado a esto, cuenta con un mensaje de ataque constante hacia el capitalismo, que honestamente se siente hipócrita y por momentos superficial, como ese video en donde los Whitexicans salen cantando Cielito Lindo.

Estoy seguro de que este director no grabó su película con una zanahoria, o que la música la compuso con un banjo que el construyó a base de piedras y ramas, ¿O me equivoco?
A los actores no les puedo reprochar nada, pues nos muestran distintos rasgos que aparecen en el ser humano cuando se enfrenta a algo tan terrible como el aislamiento, como el positivismo o la misma desesperanza, especialmente Zorion Eguileor (El anciano del "obvio").
Se podría decir que requieres un estómago medianamente fuerte, especialmente cuando vemos lo que sucede en los niveles más bajos del complejo donde se sitúa la historia, sin embargo, la sangre es utilizada al servicio de una idea mayor, una que continúa evolucionando a medida que avanza la película.
Es una pequeña película sombría, pero se mueve con una velocidad tan voraz que nos encontramos pegados a la pantalla, jadeando y haciendo una mueca, anticipando con cautela exactamente cuán malas pueden ser las cosas.
Sin embargo, diría yo que la escena final no aterriza con bastante impacto como yo esperaba después de haber construido ese desenlace. Esa debilidad para terminar obras con potencial pareciera una enfermedad que se ha heredado desde hace tiempo y en todo el mundo.

En conclusión: Tenemos una película que podría no tener mucho que decir (para eso tenemos “Parásitos”, de Bong Joon-ho), pero lo que sí dice, lo dice de manera efectiva, evitando un golpe en el hombro para darle un golpe en la cara. Es un viaje incómodo hasta el fondo, uno que muchos no querrán tomar en este momento, pero que otros encontrarán difícil de resistir y aún más difícil de sacudir.

VEREDICTO FINAL: 5 DE 7 MAHARKYESTRELLAS POSIBLES.

¿Recomendable? Si, digo…¿Acaso tienen la oportunidad de ir al cine? Véanla y disfruten una película que se sale un poco de lo común. Total, no es como que tengan muchas cosas que hacer hoy en día.