Reseña de la película: El rey de la fiesta

Reseña de la película: El rey de la fiesta

Dirección: Askenazi, Salomón

Guión: Askenazi, Salomón | Chacek, Karen

País: México

Producción: Askenazi, Salomón | Cherem, Isaac | Parodi, Cecilia

Compañía Productora: Fosforescente

Fotografía: Rubio Sherwell, Nur

Edición: Cohen, Jimmy

Sonido: Zunino, Sebastián

Música: Adissi, Daniel

Reparto: Adissi, Daniel | Bascopé, Daniela | Colombo, Juan Carlos | Hernandez, Paulette | Mediante, Mar | Ruiz, Giancarlo

Dirección de Arte: Achar, Adelle

Este 20 de enero llegará a las salas de Cinépolis El rey de la fiesta, cinta que aborda una crisis de identidad a través de los ojos de un hombre en de 50 años, con una vida que lo agobia y donde su entorno familiar y laboral se han vuelto su peor tormento.

Héctor es un exitoso arquitecto cuyo matrimonio va en picada y su hija adolescente está fuera de control; en contraste, su hermano gemelo Rafael, se dedica a la venta de obras de arte y parece vivir en la fiesta perpetua, rodeándose de personas extravagantes y sin demasiadas preocupaciones.

Esta historia de rivalidades familiares se aleja de las narrativas convencionales cuando, tras una pelea entre ambos hermanos, Rafa se sube a un avión, mismo que sufre un accidente sin dejar sobrevivientes, sumiendo a Héctor en un remolino de culpa, remordimiento y tristeza al darse cuenta que ha perdido a la persona que estuvo con él desde el útero.

Sin embargo, contra todo pronóstico, el hombre comienza a actuar como su hermano, suplantándolo no sólo frente a su padre, sino prácticamente apoderándose de su vida gracias al parecido que comparten. Es entonces cuando experimentará la diferencia entre sus rutinas, sabrá lo que su familia piensa de él y por primera vez, creará un verdadero lazo con su hija.

La cinta fue escrita y dirigida por Salomón Askenazi, quien ya había abordado esta temática de dualidad en otra cinta titulada Dos veces tú (2018). En esta ocasión la narrativa se da a través de la fotografía, donde los espejos predominan, así como las construcciones en ruinas, mismas que nos hablan del caos dentro de la cabeza de Héctor, quien por momentos ya no sabe quién es.

No es Rafa, pero tampoco se siente Héctor y mientras más pasan los días, semanas o meses –lo cierto es que el paso del tiempo es ambiguo−, cada vez pasa menos tiempo en su propia vida y prefiere pasar el rato de fiesta en fiesta, sintiéndose libre y con cada vez más rechazo a su antigua vida.

Las tomas y luces neón ayudan a transmitir el ambiente agobiante y liberador que se contraponen en la mente del hombre, causando rechazo, mareo y hasta incertidumbre. El ritmo inicia lento, pero pronto se mueve a un ritmo vesánico donde cada vez es menos sencillo reconocer a aquel hombre que se presentaba como un padre y esposo responsable, mismo que no entendía cómo Rafa se negaba a crecer.

Sin embargo, pese a ser arriesgada y atrevida, la cinta tiene fallas en la narrativa y la dirección. La historia queda inconclusa, ambigua, con demasiados cabos sueltos y sin un cierre que permita entender lo que en verdad ocurrió, si fue un sueño, magia o simplemente un deseo cumplido.

Tres Maharky estrellas de siete.