Reseña de: La casa oscura

Reseña de: La casa oscura

Género: Misterio, Thriller, Horror

Idioma: Inglés

Director: David Bruckner

Productor: David S. Goyer, Keith Levine, John Zois

Escritor: Ben Collins, Luke Piotrowski

Las películas de terror se han vuelto algo repetitivo, donde año con año ves al menos cuatro cintas que parecen copias fieles de otras que ya has visto; eso sin contar las secuelas que parecen haberse vuelto una constante en la industria. Por eso, ver una cinta que se salga de lo usual es siempre algo placentero para los fans del género.

La casa oscura nos centra en una casa de madera a la orilla del lago, completamente aislada y bastante perturbadora por sí misma incluso antes que se nos presente el suicidio que ocurrió un par de semanas atrás y que sigue despertando con pesadillas horribles a Beth, quien intenta lidiar con la pérdida de su esposo.

En medio de este lúgubre panorama, de donde todos intentan convencerla de salir, aparte de los constantes sueños, comienzan a sumarse poco a poco las manifestaciones, por lo que ella considera que su esposo intenta comunicarse con ella desde el más allá. Debido a esto, decide buscar entre sus cosas algo que le haga explicarse las razones de su suicidio, pero que terminarán por exponer una cara que no conocía de su marido.

La manera en que esta cinta logra adentrarte a la historia, dosificándote los hechos a cuenta gotas en un inicio que se siente lento pero tiene una razón de ser, recuerda al terror oriental, donde el hecho de que los verdaderos monstruos somos los humanos pareciera estar siempre presente.

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En ningún momento se apresura en la narrativa, da el tiempo justo para desarrollar cada descubrimiento que se vuelve pista mientras las manifestaciones paranormales son cada vez más evidentes y pareciera que la estabilidad emocional de Beth se desmorona, haciendo dudar al espectador de lo que ve y escucha.

Y es precisamente por medio de este sentido, el oído, por el que los sustos comienzan a aparecer, dejándote una sensación de horror donde la incomodidad está muy presente. Los efectos de sonido dan una vuelta de tuerca al susto fácil, dejando muy en claro que de ser bien utilizados y en el contexto correcto, cualquier estímulo funciona como un detonador.

Además, la atmosfera siempre sombría y lúgubre mantienen a la protagonista en un estado de eterna sorpresa y terror, que de la mano con la falta de sueño y las extrañas pesadillas la vuelven una protagonista idónea para la cinta, mostrándose a la defensiva con todos y ya no muy segura de la vida feliz que según ella llevaba, pero queriendo llegar al fondo de lo ocurrido.

Sin embargo, la cereza del pastel es sin duda “el villano” de la historia, mismo que es más entendible si la cinta se ve en inglés y se tienen nociones básicas del idioma, pero que aun así es disfrutable doblada al español, gracias precisamente a este miedo universal de no conocer qué hay del otro lado o qué podría sucedernos una vez llegada nuestra hora.

Le damos 5 Maharky estrellas y media, a esta cinta que llegará a los cines este 23 de septiembre en todas las salas del país.