Noche blanca

Noche blanca

Año: 2021

Color: Color

Duración: 82 min.

País: México

Director: Tania Ximena, Yollotl Gómez Alvarado

Reparto: Trinidad Díaz Arias, Román Díaz Gómez, Fulgencia Domínguez Martínez, Alberto Gómez Díaz, Celestino Domínguez de la Cruz, Miguel Estrada Delesma

Guion: Tania Ximena, Yollotl Gómez Alvarado

Productor: Mónica Moreno, Julio Chavezmontes, Julia Cherrier

Dirección de arte: Dyann Ibargüen

Fotografía: Yollotl Gómez Alvarado

Edición: Yibrán Asuad, Liora Spilk

Compañía productora: Piano, Calouma Films

Música: Carlos Edelmiro

Sonido: Javier Umpierrez

Sinopsis:

En 1982, el volcán Chichonal hizo erupción, enterrando numerosos pueblos, incluida la comunidad zoque de Esquipulas Guayabal. Años más tarde, los habitantes de Nuevo Guayabal reconstruyen sus vidas mientras el volcán y el pueblo enterrado acechan en la maleza. Trinidad, un poeta nacido el día de la erupción, tiene visiones oníricas que rápidamente se esparcen en su comunidad, provocando un esfuerzo colectivo por desenterrar el antiguo pueblo, al mismo tiempo que la presencia de la Piowachue (el espíritu del volcán según la cosmovisión zoque) se fortalece entre la comunidad.

Opinión:

La realidad es más terrible que la ficción y en México han ocurrido varias de estas realidades no siempre causadas por la mano de alguna persona, sino por la propia naturaleza. Son éstas las catástrofes que más lastiman y dan miedo, porque no se pueden evitar, la mayor parte de las veces, ni siquiera predecir y, por consiguiente, tampoco prevenir.

México es un país de cerros y volcanes, protegiéndonos los primeros de huracanes, pero convirtiéndose, en caso de deslaves en una tumba, siendo los segundos una bomba de tiempo con la que hemos aprendido a vivir, viéndolos como Dioses imponentes que se ocultan bajo una piel de tierra y rocas, pero con un espíritu de fuego en su interior, capaz de ser benevolente o destruir todo a su paso.

Noche blanca es una cinta que muestra ésta dualidad del volcán Chichonal, localizado en Chiapas, y los estragos que tuvo la erupción de 1982 en los sobrevivientes de la comunidad Esquipulas Guayabal. Este documental utiliza la ficción para mostrar cómo vivieron los entonces niños, bebes o adolescentes, ahora adultos y viejos, aquél fatídico día.

No hay mejor testimonio que el boca a boca y caminar con ellos por sus recuerdos a través del monte que ahora cubre donde antes estaban sus casas, las canchas y escuelas, es más desgarrador que cualquier material que pudiera haberse tenido. Verlos intentar recuperar cualquier cosa de su pasado, tratando con respeto cada descubrimiento es no sólo una manera de honrar a sus muertos sino de introducir a los espectadores a sus tradiciones y su manera de ver a los volcanes.

Porque a pesar de la devastación que dejan entrever sus palabras, ellos no le temen más de lo debido al volcán, en realidad aceptan sus designios como el espíritu Piowachue, quien se les manifiesta de manera onírica para alertar que sigue vivo y que no los dañará, sólo tomara lo que le corresponde.

Esta cosmovisión de la comunidad, la cual los lleva a respetar al volcán de la misma forma en que le temen, muestra un rasgo de la cultura mexicana aún presente en varias partes del país, donde la naturaleza no sólo está viva sino que reclama lo que le corresponde, lo cual se ve no únicamente en la trama de la cinta, sino en las tomas, donde a pesar de haber personas en los encuadres, éstas se ven rodeadas siempre de vegetación, exaltando el que somos parte de un todo.

La película Noche blanca es parte de la programación del FICUNAM 12. Para más información de esta y otras cintas puedes ver la programación en: https://ficunam.unam.mx/