NOBODY

NOBODY

Título: Nobody

Año: 2021

País: Estados Unidos

Dirección: Ilya Naishuller

Guión: Derek Kolstad

Fotografía: Pawel Pogorzelski

Reparto: Bob Odenkirk, Connie Nielsen, RZA, Aleksei Serebryakov, Christopher Lloyd

Genero: Acción, suspenso, comedia

Desde la aparición de su avance oficial, Nobody (2021, dir. Ilya Naishuller) llamó la atención por las muchas similitudes compartidas con el John Wick de Keanu Reeves.

La comparación no parece descabellada después de una rápida revisión de los datos generales del equipo detrás de cámaras, considerando que comparten productor (David Leitch, también director no acreditado de la primera entrada de John Wick), guionista (Derek Kolstad), editor (Evan Schiff), y motivos musicales y visuales.

No obstante, tiene las suficientes diferencias para establecer una forma que abreva de motivos propios de la sátira auto consciente (como en Deadpool de Tim Miller) y del subgénero que puede considerarse como dad-type-goes-on- a-rampage-for-reasons, en el cual un hombre-de-cierta-edad-con-un-pasado tiene que hacer uso de ciertas habilidades para obtener algo, por lo general venganza para los suyo.

Es un tipo de cintas que tiene una historia establecida desde al menos la década de los 70’s, en sus encarnaciones más recientes pueden encontrarse John Wick (Reeves rozaba los 50 años al momento del estreno), Jack Reacher con Tom Cruise (50 años), The equalizer con Denzel Washington (60 años) y, por supuesto, Taken con Liam Neeson (56 años). Con los últimos, en especial con Neeson, es con quienes Hutch Mansell (Bob Odenkirk), protagonista de Nobody, comparte vasos comunicantes igual de significantes que con Reeves.

No sólo por la edad (58 años), sino porque sus personajes tienen perfiles similares: una serie de habilidades y contactos que los hacen rivales dignos de respeto y temor; una vida monótona (al igual que Michael Douglas en Falling down de Joel Schumacher y Kevin Spacey en American beauty de Sam Mendes… de hecho, hay similitudes con el personaje de Spacey, desde la muina soterrada ante las circunstancia iniciales hasta el giro cínico un vez asumida su fortuna); y verlos realizando con soltura proezas físicas, inimaginables para ellos dada su falta de experiencia en papeles “físicos”, y que muchos con menos años y mismo pasado semi sedentario son incapaces de realizar, es algo bien logrado que sirve para enganchar y entretener.

En el caso de Odenkirk el resultado no es sólo mérito de su compromiso con el entrenamiento requerido (el cual se presiente en las escenas iniciales en las que su rutina diaria tiene espacio para ejercicios que lo hacen parecer más real al momento de entrar en acción), también ayuda la dirección de Naishuller, quien con su trabajo anterior (Hardcore Henry, 2016) desarrolló un estilo en el que la acción puede prescindir de las coreografías típicas para usar la cámara como herramienta y protagonista de las secuencias de acción.

Esto no quiere decir que Odenkirk no tenga su buena cuota de golpes y tiroteos (la escena del autobús que aparece en los avances es un buen ejemplo), sino que se le exige sólo lo necesario tanto para darle la pátina de verosimilitud suficiente a su personaje como para generar una estética identitaria para el filme, dando un paso fuera de la estela de la saga de Wick. Otros pasos lo dan la actitud de Odenkirk y la fotografía.

Odenkirk, con un camino actoral más pegado a la comedia, tiene un papel más activo que los de sus colegas a la hora de construir a sus personajes, tomando nota de la ligera línea que separa lo absurdo y ridículo de su situación, a la vez que parece hacer guiños tanto a su recelo y las insatisfacciones de su papel como el enfado de los detractores del género para con los puntos más extremos de las tramas (¿cuántas vehículos acorzados deben impactar a la vez a John Wick para al menos noquearlo?, ¿cuántas veces debe brincar una cerca Neeson para lograr transmitir la exigencia de su rol?, ¿Tom Cruise tiene súper poderes gringos y/o dianéticos?, etc).

En cuanto a las potenciales similitudes con Spacey en American beauty, estás se observan tanto por sus elecciones interpretativas al momento de representar el tedio de su vida, tanto en lo laboral como en lo familiar, como en el soporte dramático proveniente del ojo de Pawel Pogorzelski, mejor conocido por el trabajo realizado en el universo de familias neogóticas creado por Ari Aster. De este, Pogorzelski adopta registros cromáticos y focales que generan el ambiente enrarecido en la casa y en la oficina de Hutch, sin que al hacerlo se pierda el sentido estilizado de acción e intriga salpicado de humor ácido salpicado de discreto gore, que se pretende lograr a lo largo del filme.

Si Kolstad equiparaba a los personajes de John Wick con semi dioses, con defectos y capacidades propios de esa ralea, con Nobody crea una historia en la que el adjetivo (donnadie) opera en distinto significados a nivel interno, a la vez que crea una historia que desatiende el demostrativo para manifestar un lugar, modesto, pero propio por derecho.

VEREDICTO: 5/7 maharkyestrellas