Mete miedo

Mete miedo

Título original: Mete miedo

Año: 2022

País: Argentina

Dirección: Nestor Sanchez Sotelo

Guion: Hernán Moyano

Fotografía: Mariano Suárez

Productora: Del Toro Films

Género: Terror. Thriller. Fantástico

Sinopsis

Camila, Fátima y Ángel, son personas acostumbradas a enfrentar situaciones extremas. Sus trabajos están directamente relacionados con la muerte, escenas e investigaciones de asesinatos macabros, y criminales sanguinarios. Pero, esta vez tendrán un encuentro con un ser mucho más poderoso que la misma muerte, un ser sediento de almas, con un juego macabro del cual no podrán escapar.

Opinión

En el programa de la XXI edición de Macabro, el Festival Internacional de Cine de Horror en CDMX, se exhibió Mete miedo, producción argentina que inicia siendo un thriller policial para convertirse, cuando las luces eléctricas y de la razón se apagan, en una cinta de terror donde nada es lo que parece y ni siquiera los policías protagonistas, acostumbrados a los crímenes perpetrados por los humanos, tendrán la suficiente sangre fría como para enfrentarse a lo no terrenal.

La cinta inicia con la agente Camila, quien en el cumplimiento de su misión de atrapar a un delincuente cae en las manos de una secta que termina inmolándose, mandándola al hospital con la mitad del cuerpo quemado y sumida en un estado comatoso. Casi enseguida, podemos apreciar a sus dos compañeros: Fátima y Ángel, investigar un parricidio donde algunos mensajes extraños hacen pensar al espectador que las causas van de la mano a lo profano.

Estas dos escenas atrapan al espectador de principio a fin, ya que aunque no dispone de grandes efectos visuales, las tomas y edición son tan precisas que dejan sin aliento, sumiéndote dentro de la trama y dejándote listo para aceptar lo que sigue. Desgraciadamente, el resto de la cinta está plagada de altibajos donde convergen elementos random del terror y horror que no logran definirse o decantarse hacia una línea narrativa, haciendo que la historia pierda fuerza.

Aunque se entiende que fuerzas malignas están involucradas en las visiones que Camila tiene, dentro y fuera del coma, éstas se centran en un extraño espíritu de una mujer albina que no queda muy claro si es un demonio, una bruja, la sacerdotisa del culto o todo a la vez. Sin embargo, la caracterización de la misma, y su aparición en los momentos menos esperados, sí logran ponerte incómodo y funciona como antagonista de la cinta.

Además, pese a caer en el uso excesivo de elementos del terror, el que más les funciona son las apariciones de manos y brazos que parecieran no venir de ningún lado, causando una sensación de incomodidad –cuando menos− al imaginar de quién o quienes podrían ser esas extremidades. A esto se le suman las risas de niños y el susto fácil que recae en entes que aparecen detrás de puertas y que, si bien son previsibles, funcionan para sobresaltar.

Y esto es todo lo que funciona, ya que si bien parecía que la historia daba para distintos terrores, naturales y sobrenaturales, como la salud mental de las parricidas o la posible locura de Camila después del coma, éstos son dejados a un lado intentando que las fuerzas liberadas por la secta de principio soporten toda la historia sin un desarrollo adecuado de personajes y dejando demasiados cabos sueltos que, de haber sido retomados habrían nutrido mejor la narrativa.

Aun así, es una cinta entretenida, que, si bien cae en varios vicios del cine de horror americano, como las casas embrujadas o las venganzas pasadas, termina por estancarse y no alcanzar su máximo potencial.