Lumbre

Lumbre

FICHA TÉCNICA

Año: 2021

Duración: 40 min.

País: México

Director: Santiago Mohar

Reparto: Valeria Salas, Raymundo Romero, Ignacio Beteta

Guion: Santiago Mohar

Productor: Juan Sarquis, Santiago Mohar Volkow, Santiago de la Paz Nicolau

Dirección de arte: Ana Emilia Ibarra

Fotografía: Flavia Martínez

Edición: Analía Goethals

Música: Diego Lozano

Sonido: Arturo Salazar Rivero Borrel

SINOPSIS

A través de un montaje fragmentado, Lumbre hace un retrato elíptico de la muerte accidental de un niño por una bala perdida en el campo de México. Sigue a los personajes a través de breves episodios de su vida creando una unidad de humor y tono. Mezclar lo poético con lo político es un intento audaz de explorar las posibilidades del cine para analizar la violencia sin recurrir a los tropos espectaculares que normalmente conlleva. En cambio, Lumbre lee la violencia que impregna lo cotidiano incluso en los gestos más pequeños

OPINIÓN

En Lumbre hay al menos dos narrativas coexistiendo. Una es la que se anuncia desde la sinopsis: la muerte accidental de un menor a causa del disparo al aire de un arma de fuego, situación ficticia elaborada a partir de hechos reales.

Ante este hecho, se desencadenan episodios cotidianos que acompañan a dolientes y culpables en sus formas de encajar algo tan común y catastrófico como es la muerte. Este seguir a los implicados se sigue desde de los momentos de libertad que se gozan al inicio del metraje, para poco a poco cerrar la toma y la perspectiva cada vez más hacia las caras del dolor, la congoja y la resignación.

Hay en estos planos reacciones alejadas de las esperadas, más cercanas, acaso, a la estupefacción que puede causar un accidente de esa magnitud que al drama al que los culebrones de televisión o de producciones cinematográficas más grandes tienen acostumbrado al público.

Si bien al principio hay una apariencia de desganada naturalidad que puede truncar el involucramiento con el relato y sus personajes, poco a poco la parquedad de diálogos y gestos provoca una incomodidad más cercana a la que se tiene al acudir a los oficios y rituales de la muerte: la incapacidad de sostener la mirada, o la falta de palabras para articular un sentir propio que se sabe es menor al que aquellos aquejados por la pérdida sienten.

Y, por otro lado, está un relato paralelo de la vida que continua, auspiciada por un fuego que tiene trazas de chispa psicoanalítica en su dualidad tanatológica y erótica. Si, por una parte, es un fogonazo el que inicia los eventos de la cinta, otras formas de lumbre se manifiestan para cerrar estadios de un ciclo que sólo tiene cierre perfecto en la teoría psicológica.

Están, por un lado, las llamas crematorias que sirven de símbolo obvio del penar de familiares y amigos; están las cenizas y rescoldos de cigarrillos que se consumen entre la ansiedad y el afán por darle forma a la tragedia; y está, también, el fuego del deseo o el rencor, según sea el caso de la forma en que cada persona lidia con sus emociones.

Tal vez el problema sea que ambos flujos narrativos no siempre aciertan a complementarse exitosamente, y pareciera que los eventos de uno no tienen conexión con los del otro, en parte por los pocos diálogos expositivos y en parte porque la economía de los gestos, que puede funcionar como sucedánea del dolor, se tambalea al entrar en terrenos psicológicos donde la contención no siempre es bienvenida.

No obstante, la propuesta Mohar permite indagar otras formas de retratar realidades cotidianas que, al presentarse con un lenguaje poco usual en la escena cinematográfica habitual, adquieren un peso que, aunque al principio esquivo, puede tener una contundencia igual o mayor a la esperada bajo la premisa que la sinopsis ofrece.

Calificación: 4.5/7 maharkyestrellas

Para más información de esta y otras cintas en competencia, así como fechas y horarios de exhibición, puedes visitar el sitio del festival en https://ficunam.unam.mx