Los secretos de Dumbledore ¿serán develados?

Los secretos de Dumbledore ¿serán develados?

Título original: Fantastic Beasts: The Secrets of Dumbledore

Año: 2022

Duración: 142 min.

País: Reino Unido

Dirección: David Yates

Guion: Steve Kloves, J.K. Rowling.

Música: James Newton Howard

Fotografía: George Richmond

Reparto: Mads Mikkelsen, Jude Law, Eddie Redmayne, Ezra Miller, Katherine Waterston, Alison Sudol, Dan Fogler, Jessica Williams, Jeremy Azis, Fiona Glascott, Callum Turner, Victoria Yeates, Poppy Corby-Tuech.

Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Warner Bros., Heyday Films. Distribuidora: Warner Bros.

Género: Fantástico. Aventuras | Magia. Spin-off. Secuela

Sinopsis

El profesor Albus Dumbledore (Jude Law) sabe que el poderoso mago oscuro Gellert Grindelwald (Mads Mikkelsen) está haciendo planes para apoderarse del mundo mágico. Incapaz de detenerlo él solo, confía en el Magizoólogo Newt Scamander (Eddie Redmayne) para dirigir un intrépido equipo de magos, brujas y un valiente panadero Muggle en una misión peligrosa, donde se encuentran con antiguos y nuevos animales y se enfrentan a una legión cada vez más numerosa de seguidores de Grindelwald. Hay mucho en juego así que nos preguntamos hasta cuándo podrá permanecer Dumbledore al margen.

Opinión

Este 14 de abril llegará –por fin− a los cines Animales fantásticos y dónde encontrarlos: Los secretos de Dumbledore, tercera entrega de la franquicia precuela de Harry Potter que sigue a Newt Scamander, autor de uno de los libros de texto que utiliza El niño que vivió. Con los guiones coescritos por J.K. Rowling, sin tener un libro que sirva como base y ayuda a los potterheads, la saga ha estado repleta de nombres y rostros nuevos, así como datos que quedaron volando o eran inexistentes en los siete libros originales.

El largometraje se vio retrasado –y ensombrecido− por la polémica que rodeó a Johnny Depp e hizo a los ejecutivos sacarlo del proyecto para involucrar a Mads Mikkelsen –lo que originó un movimiento en redes que pedía boicotear la cinta y no ir a verla−, decisión que dividió no sólo a los fans sino a la opinión pública. Además, claro está, de los desafortunados comentarios de J.K. Rowling –que hasta los protagonistas de Harry Potter se pronunciaron en contra− y la pandemia que confinó al mundo por casi dos años.

Cuatro años después de la última entrega, las expectativas para ésta eran grandes, no únicamente sobre los caminos que seguiría la trama – que había estado metiéndose con datos canónicos de la saga de Harry Potter−, sino por el desempeño que tendría Mikkelsen al tomar un personaje que había tenido dos cintas de desarrollo, una a manos de Deep, quien nos había bosquejado su personalidad.

La buena noticia es que Mikkelsen no sólo entrega un trabajo de calidad, sino que sale victorioso al haberse apropiado por completo de Grindelwald, manteniendo la esencia oscura, pero dándole un giro más serio que sin necesidad de maquillaje o efectos, le da su lugar como el mago tenebroso más famoso antes de la llegada de Lord Voldemort, profundizando más en su carácter elitista y que, con un par de gestos, demuestra su desprecio hacia los “no magic”.

Aunque el inicio es lento y se toma su tiempo para presentarnos el panorama en que viven nuestros protagonistas tras los acontecimientos en París, después de que son reunidos para ponerse al servicio de Dumbledore –siendo quizás ellos el primer ejército de Dumbledore y no al que pertenecían los Weasley, Potter y Longbottom−, donde el ritmo cambia drásticamente y se vuelve más dinámico.

El color también juega un papel importante en este cambio, ya que inicia con un ambiente lúgubre no sólo en las sombras, sino en el tono, mostrándose hasta pesimista y recordando al espectador lo ocurrido en la cinta pasada y las posibles repercusiones de aquella derrota no sólo para los protagonistas, sino para el mundo mágico también.

Además, el tema social se mantiene presente, ya que grandes cambios se avecinan para todas las naciones mágicas al estar a punto de elegir al próximo Ministro de magia, donde miembros de varias nacionalidades apoyan a su candidato favorito, mientras que queda pendiente el juicio a Grindelwald por los disturbios ocurridos en territorio francés.

Los secretos de Dumbledore es una cinta entretenida para los potterheads pero que da demasiadas vueltas para llegar al conflicto, dando mucho fan service que, si bien cumple su objetivo, se siente sacado de la manga por no tener un nexo fuerte, claro y necesario con el resto de la historia. La salvan los animales fantásticos; la actuación de Eddie Redmayne y Mads Mikkelsen; además de la magia.

Cinco Maharky estrellas de siete.