Los Rodríguez y el más allá

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Este viernes 1 de noviembre llegará a más de 800 salas de Cinépolis, en toda la República mexicana, la nueva cinta del director mexicano-español Paco Arango quien debutara con Maktub en 2011, misma que sumó cinco nominaciones en los premios Goya. Los Rodríguez y el más allá es su tercera película y al igual que las anteriores parte de lo recaudado en taquilla se donará a dos asociaciones: Casa de la amistad para niños con cáncer, I.A.P. y Va por mi cuenta, además cuenta con el talento mexicano de Omar Chaparro (No manches Frida) y Mariana Treviño (Club de Cuervos), al que la estadounidense Geraldine Chaplin (Doctor Zhivago) suma sus años de experiencia.

El filme inicia con Nico rompiendo la cuarta pared y hablando sobre su familia, los Rodríguez, tan normal como cualquier otra con el único rasgo distintivo de que su madre es mexicana, se enamoró de su padre español y se quedó a vivir en España desde entonces. Mientras todo pintaba para ser un día más, las cosas se complican cuando la abuela entrega al niño un paquete que le dejó su abuelo para cuando cumpliera quince, pero como ella está poniéndose senil prefiere dárselo a guardar hasta entonces. Y como la curiosidad del chico no tiene límites, inmediatamente empieza una búsqueda que lo llevará a un antiguo refrigerador.

Pero este aparato no es lo que aparenta, ya que resulta ser un portal a otro planeta, Maktub para ser exactos. Es así como la familia se ve transportada al más allá para descubrir cómo el abuelo fallecido era en realidad un  héroe extraterrestre que ocultaba una puerta conectora entre ambos mundos. Ahora deben encontrar la forma de sellar ese pasaje mientras lidian con nuevos poderes obtenidos por la exposición a ese otro mundo y evitar ser descubiertos bajo pena de ser extraditados por poner en riesgo la existencia de aquel lejano lugar.

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La trama podría parecer irreal y fantasiosa, pero precisamente es esto lo que la hace funcionar: el contar una historia “anormal” en un ambiente cotidiano. Esta comedia familiar posee con una narrativa bien estructurada, no decae ni tropieza de la premisa principal y es contada de ágilmente, logrando combinar la mofa física y hablada valiéndose de diálogos precisos y nada forzados. Una de las preocupaciones principales era si una cinta española lograría darnos risa, usando palabras altisonantes –normales en su léxico pero fuertes para el nuestro− y la respuesta es sí, con un punto medio y quizás ladeando la balanza a lo mexicano gracias a Chaparro y Treviño.

El elenco está compuesto por profesionales de varias nacionalidades que sin olvidarse del género de la cinta logran una armonía y equilibrio entre ellos observable a través de la pantalla, además de que los personajes están bien desarrollados y manejan un argumento sólido, siendo concordantes de principio a fin. En cuanto a la abuela –interpretada por Geraldine Chaplin− es un gozo verla en pantalla, basando su actuación en comedia física –y qué comedia y uso del rostro− así como el uso del español e inglés para expresar su sentir haciendo que la película se sienta aún más internacional.

Si el largometraje cuenta con un buen recibimiento por parte del público, el director podría realizar una secuela, misma que se bosqueja al final de la cinta. Después de esta refrescante comedia creo que –sea con una continuación o nuevos guiones− Paco Arango tiene un próspero futuro, sobre todo al combinar la comedia con la fantasía –usualmente manejadas en filmes para niños− de una forma tan amena como en Los Rodríguez y el más allá, donde no sólo comprobó que México y España no están tan separados cuando se ensambla un buen elenco y la historia es buena, sino que dio un final refrescante y alejado del moralismo presente en este tipo de películas familiares.