Los miserables ya no se ven igual.

“No hay malas hierbas ni hombres malos, solo malos cultivadores”

Victor Hugo

La película abre con las multitudes celebrando el cierre del triunfo de Francia sobre Croacia con el gol de Kylan Mbappé con una tonada triste que contrasta con las expresiones eufóricas de los “campeones” del mundo que pasada la celebración regresan a la realidad del barrio donde habitan personas que rompen el arquetipo de familia que conocemos y nos muestran como los niños y jóvenes pertenecen a la calle, donde juegan, aprenden y aprehenden lo que los está formando como parte de la sociedad en la que nacieron. En primera instancia mezclar el concepto de “Los Miserables” del escritor francés Victor Hugo -considerando la manera en que lo ha enmarcado el cine- con la idea de un thriller policiaco a mi me parecía un sinsentido pero a la vez me intrigó mucho lo que el director y guionista Ladj Ly tenía que contar en la tan galardonada película del 2019.

 class=

A través de los ojos de un policía recién llegado a la Brigada de Lucha Contra La Delincuencia en Paris, Stéphane Ruiz (Damien Bonnard), podemos presenciar comportamientos policiacos poco éticos, niños acostumbrados al vandalismo y la violencia. En general la manera en que interactúan las “bandas” y cómo la policía “mantiene” el control de un ambiente en constante conflicto. 

 class=

En general se puede decir que los temas elegidos son repetitivos y que no es la primera vez que una película busca exponer como funcionan la dinámicas sociales de un país y lo descomposición que resulta de marginar a las minorías y grupos vulnerables -los miserables- que eventualmente van a responder de alguna manera a la opresión, pero Ladj Ly supo contar la historia de tal manera que a pesar de sentirse como una historia muy cotidiana para el género mantiene la intriga y los sentimientos a flor de piel durante los 100 minutos que componen el largometraje.

Le doy 5.5 Maharkyestrellas por tener una ejecución impecable. Lamentablemente usó de elementos muy repetitivos en thrillers policiacos que critican a los policías corruptos. Independientemente de todo lo demás, vale la pena ver la película por el trabajo de fotografía tan impecable y característico del cine francés.