La Liga de la Justicia de Zack Snyder

La Liga de la Justicia de Zack Snyder
por Rolas Treviño

Año: 2021.
Duración: 4h 2min.
País: Estados Unidos.
Director: Zack Snyder.
Elenco: Ben Afffleck, Henry Cavill, Gal Gadot, Ray Fisher, Ezra Miller, Jason Momoa, Amy Adams.
Género: Superhéroes, Acción, Aventura, Fantasía.
Sinopsis: En esta re-edición de La Liga de la Justicia de Zack Snyder, Bruce Wayne, junto con Diana Prince, busca juntar un equipo de metahumanos para proteger al mundo de una invasión alienígena que promete destruir el planeta Tierra.

Opinión: Lo que empezó como una mera fantasía a finales de 2017 se convierte en la versión definitiva de La Liga de la Justicia. Después de años (literal) del movimiento #ReleaseTheSnyderCut, Warner dio su brazo a torcer y el director Zack Snyder nos entrega la versión coherente, emotiva, y épica de lo que este team up de superhéroes siempre debió ser (al menos en este DCEU).

El setup de la película sigue siendo, a grandes rasgos, el mismo que el de la versión de cine de 2017: tras el sacrificio de Superman (Henry Cavill) durante la pelea contra Doomsday, Bruce Wayne (Ben Affleck) va tras su redención buscando armar un equipo de metahumanos que puedan defender, unidos, el planeta Tierra de una invasión alienígena. Pero, con poco más del doble de duración y un presupuesto de 70 millones de USD utilizados en regrabaciones y efectos especiales, Zack Snyder nos da el contexto y la emotividad que el corte original no tenía. La versión de 2017 brinca de pelea en pelea, buscando “marvelizar” el tono con acción y humor, dejando de lado cualquier tipo de desarrollo de personaje; ahora tenemos historias de origen coherentes para Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller), así como un mejor setup para la película en solitario de Aquaman (Jason Momoa).

Prácticamente todos los personajes (principales y secundarios, héroes y villanos) gozan de una mayor dimensionalidad (sí, dimensionalidad, puede que la palabra no exista pero no me importa, expresa lo que busco), con propósitos más claros (o simplemente con propósitos, porque antes muchos ni los tenían) y con personalidades mejor definidas. Nadie refleja esto mejor que Cyborg, quien pasó de ser un robot emo que decide unirse a la Liga porque Diana (Gal Gadot) le cayó bien en la versión de 2017, a un héroe con un pasado turbulento que busca encontrar el balance entre sus nuevos poderes de “dios del mundo digital” y el chico con sueños de ser un futbolista profesional del que sus padres se sientan orgullosos. Victor reciente a su padre Silas (Joe Morton) por usar una de las Cajas Madre para darle una segunda oportunidad de vivir como lo que él considera un monstruo, pero gracias a nuevas escenas entre ellos dos, a los flashbacks de su pasado y del accidente que lo llevó a convertirse en Cyborg, y a una gran actuación por parte de Fisher, tenemos un personaje tridimensional que nos deja claro por qué está rejego a unirse a la Liga en un inicio, y por qué al final decide que, de ser necesario, sacrificará su vida por el bien del mundo.

Flash, por su parte, continua siendo el comic relief del equipo, rol que le queda como anillo al dedo a la interpretación que nos da Ezra Miller, pero en esta versión tenemos a un Flash que, si bien aún está algo verde en este negocio de los superhéroes, se nota mucho más experimentado y seguro con sus poderes, dejando de lado al Barry Allen que estaba nervioso de pelear en 2017. Es en Flash en quien encontramos ese personaje con el que, como audiencia, podemos reírnos a gusto, sabiendo que, en sus zapatos, nuestra emoción al conocer al resto del equipo, o al entrar a la baticueva por primera vez, sería la misma (o mayor) #TodosSomosFlash. Por cierto, Snyder, gracias por esa increíble escena de introducción del personaje, la primera vez que vemos a Flash en acción en esta versión es digna de volverse a ver varias veces.

Otro personaje que tiene una caracterización casi por completo diferente es Batman. Gracias al tiempo extra en pantalla, tenemos un Bruce Wayne que se nota cambiado por la muerte de Superman. Recordemos que en el DCEU tenemos un Batman más viejo y a quien las terribles pérdidas humanas que ha sufrido lo han convertido en alguien más frío y cínico de lo que estamos acostumbrados. Tras la muerte de Superman, podemos ver nuevos dejos de esperanza en su personalidad, misma que el kyptoniano representaba para el mundo entero. Es con esta nueva perspectiva que lo vemos convertirse en el líder capaz de reunir al resto de los miembros de la Liga de la Justicia, y este homenaje/reverencia hacia Superman lo transforma en el Bruce Wayne que es capaz de ver a Alfred y, sin un dejo de sarcasmo, dejarle claro que su nueva convicción está basada meramente en fe. Es así como Snyder nos presenta a un Batman muy alejado de aquel que estuvo a un “Martha” de matar él mismo a Superman.

Esta nueva fe rinde frutos y Superman vuelve a la vida de forma mucho más satisfactoria, pues no es solamente producto de una escena donde discuten si será ético o no revivir a alguien, sino el resultado de la unión de todos los personajes en un equipo cuyo estandarte invisible no es otro más que las ganas de hacer del mundo un lugar mejor, tal como Clark Kent lo hubiera querido. Pero no solamente su resurrección es mejor, Henry Cavill tiene la oportunidad de mostrarnos más del lado humano de Superman, gracias a más y mejores interacciones, cargadas de emotividad, con Louis Lane (Amy Adams), su madre Martha Kent (Diane Lane) y la granja en la que creció. Sí, Superman igual trata de matar a todos justo al volver, pero esta vez Louis no aprieta un switch en las abdominales de Clark para que ayude al resto de la Liga (la escena sí existe pues, pero no es el detonante, y honestamente, same girl, same), esta vez vemos claramente el regreso de su humanidad y esa esperanza que tanto representa.

Al igual que Cyborg, Aquaman no está interesado en unirse al equipo al inicio, pero esta vez Snyder aprovecha el tiempo para presentarnos mejor las razones por las cuales Aquaman se rehúsa, no solamente a la Liga, sino a su verdadero destino como atlanteano. Entre estas escenas, podemos ver interacciones entre Arthur y Vulko (Willem Dafoe), que aportan contexto y que, más importante, explican porque Arthur tiene el tridente en su poder (en 2017, Aquaman simplemente tenía el tridente de la nada). Si bien su desarrollo de personaje no es tan profundo como el que gozan Cyborg y Batman, sus interacciones con el resto del equipo están mejor justificadas, y es incluso con pequeños diálogos aquí y allá que Snyder nos deja ver que Aquaman tiene más empatía por el equipo de la que le gusta dejar ver.

De todos los héroes es Diana quien, honestamente, es la que menos se beneficia con el tiempo extra en pantalla que tiene. Gracias a su película en solitario, Wonder Woman ya tenía una historia detrás que justifica muy bien al personaje y su forma de actuar; sin embargo, en esta versión vemos a Diana explorando ruinas de la antigua Grecia y aprendiendo más acerca del pasado, y no solamente como una enciclopedia amazónica que ya tenía todo tipo de conocimientos. Al final sigue siendo la que nos da los diálogos de exposición necesarios, pero me gusta más la forma en la que los obtuvo en primer lugar. Eso sí, cuando se trata de las peleas, Wonder Woman es mucho más letal que nunca, y con pequeños cambios y diálogos nuevos, también deja claro que ella no necesita de un hombre, no como en el corte anterior, donde existen interacciones forzadas con cargas románticas entre ella y Bruce Wayne, o el terrible chiste de mal gusto de Flash cayendo sobre su pecho.

Al mismo tiempo, en la Liga de la Justicia de Zack Snyder, el principal antagonista de la película, Steppenwolf (Ciarán Hinds), recibe la muy necesitada historia de fondo que le hacía falta. El Steppenwolf de 2017 era un villano plano y sin chiste, que era malo por ser malo y que intentaba conquistar la Tierra, por segunda vez, simplemente porque eso es lo que hacen los malos malosos. Ahora, tenemos a un ser alienígena que, en su búsqueda de redención, se topa con el planeta Tierra, lugar donde su líder supremo Darkseid (Ray Porter) fue derrotado miles de años antes, y el cual permanecía perdido. Steppenwolf busca reunir las Cajas Madre y así traer un estado de “Unidad”, el cual convertiría a todos en cucarachos alienígenas con alas que siguen ciegamente sus órdenes. Entregando la Tierra a Darkseid, Steppenwolf busca probar su lealtad y, sobre todo, poder volver a su hogar. A pesar de esto, Snyder agrega un segundo objetivo por el cual Darkseid busca conquistar la Tierra, y a partir de ese momento, la trama de las Cajas Madre pierde un poco de relevancia por crear el setup de lo que hubieran sido el resto de las películas del DCEU.

Además de mejores historias de trasfondo, la armadura de Steppenwolf y el look de Cyborg cambian por completo. La nueva armadura de Steppenwolf está hyper cool, y lo hace ver mucho más imponente y atemorizante que nunca (además, parece que la armadura respira, y neta es un cambio 180° para bien). Por su lado, Cyborg parece más un androide lleno de tecnología mega cool y no el primer prototipo de alguien al hacer un robot.

El combate en esta versión también es elevado a nuevas alturas. Snyder nos entrega peleas que se sienten mucho más épicas y viscerales, y donde los héroes tienen momentos donde brillan por separado, así como juntos. ¿Lo malo? Es también en estas escenas donde podemos ver que los nuevos efectos especiales fueron hechos con menor presupuesto y en un esquema de trabajo desde casa forzado por el covid. Lo bueno es que la acción tan increíble te distrae lo suficiente para que no sea muy molesto, pero de que se nota, se nota.

La música de la película también obtiene un cambio radical. En 2017 se utilizó el score de Danny Elfman; ahora Snyder trae a Junkie XL, quien entrega música mucho más épica y con un mejor punch que, en muchas ocasiones, me dio hasta escalofríos de la emoción.

Además de la música, el mismo formato de la película cambia a uno casi cuadrado (1:33:1), formato IMAX que claramente está pensando para pantallas de cine. Personalmente es algo que dejó de molestarme a los pocos minutos de empezada la película, pero es este tipo de decisiones creativas las que dejan claro que toda esta versión de La Liga de la Justicia es una gran pintada de dedo a la de 2017 y a los ejecutivos de Warner que perdieron la fe en la visión de Snyder; en el 2021, éste llega y nos entrega exactamente lo que él quería, como él lo quería.

No todo es miel sobre hojuelas, claro. Si bien mi reseña explica cómo Snyder nos entrega una versión más coherente, emocionante y, de muchas formas, más inteligente, la película igual sufre un poco por su larga duración. Personalmente no sentí las 4 horas de película, tiene buen ritmo y está bien justificada, pero en retrospectiva, puedo ver cómo la película pudiera haber durado entre 3 a máximo 3 horas y media sin haberla afectado. Snyder mete relleno en varias partes que, aunque a veces hasta es bonito, no es muy necesario, y menos cuando la película ya dura tanto tiempo.

Además, en esta versión tenemos la introducción de un nuevo personaje, Martian Manhunter (Harry Lennix), quien nos deja ver que ha estado presente desde las películas anteriores haciéndose pasar por diferentes personajes, pero cuya introducción no es muy necesaria para la trama de esta película. De hecho, en el momento de su revelación, me dejó mega sorprendido y confundido, pero tristemente este efecto de sorpresa canceló una de las escenas más bonitas y emotivas entre otros dos personajes (sin spoilers), porque él se estaba haciendo pasar por uno de ellos.

Así mismo, el epílogo con las nuevas escenas grabadas donde podemos ver a Batman y al Joker (Jared Leto) tener uno de los diálogos más cargados de tensión que hemos viste entre ellos (wow, de verdad ¡qué buena escena!), se siente como un capricho de Snyder más que otra cosa, su forma de decirnos que no iba a alterar su visión original por nada. ¿Por qué lo digo? Porque por muy cool que está y por muy padre setup que nos da del futuro, simplemente nos dejó con ganas de algo que jamás llegará.

Veredicto.

Si bien no es una película perfecta, La Liga de la Justicia de Zack Snyder es una versión muy superior a la estrenada en 2017. Con mejores historias de fondo, gran desarrollo de personajes y escenas de acción más épicas y brutales, Snyder redime a una película que estaba destinada a ser olvidada, y le da a los fans que tanto pidieron esta edición, todo lo que esperaban y más. Si odias a Snyder como director, no creo que esta película vaya a ser para ti; sin embargo, tanto fans como haters estarán de acuerdo en una cosa: esta es la versión superior y, por mucho, la más disfrutable.

Calificación: 6 / 7 Maharkyestrellas