Eerie, el nuevo horror de Netflix

Título original: Eerie

Año: 2018

Duración: 101 min.

País: Filipinas

Dirección: Mikhail Red

Guion: Mariah Reodica, Mikhail Red, Rae Red

Música: Myka Magsaysay, Paul Sigua

Fotografía: Mycko David

Reparto: Bea Alonzo, Charo Santos-Concio, Jake Cuenca, Maxene Magalona, Mary Joy Apostol, Gabby Padilla, Gillian Vicencio

Productora: Star Cinema Productions / Pelikulared / Media East Productions / Cre8

Género: Terror. Intriga. Thriller | Crimen. Religión. Sobrenatural. Fantasmas

Sinopsis: El suicidio de una alumna sacude un colegio católico y una consejera académica clarividente recurre a un fantasma para destapar el abusivo pasado del convento.

El horror asiático tiene un buen nivel y cuando se hace bien, presenta historias atrevidas y novedosas para el público occidental. Es por eso que un título de estos, estrenado en Netflix siempre genera curiosidad para los amantes del terror, aunque lamentablemente, no todo lo que viene de asiático será bueno para quienes están familiarizados con el cine oriental, tal es el caso de Fantasmal (Eerie), de la cual se han sacado varios artículos y videos en todo internet.

Desde que se estrenó Verónica y quizás Marianne, no había sonado otro título como Eerie, una cinta filipina del 2018 que, según los internautas, te hace dormir con la luz encendida por varias semanas, pero al igual que los casos anteriores, dista de ser un fenómenos cinematográfico.

“Eerie nos traslada a un macabro convento de monjas en Filipinas, donde algo está atemorizando a las estudiantes al grado de provocarles el suicidio”. Con esta premisa la verdad es que más de uno nos vimos interesados ya que este tipo de lugares tienen fama de estar terriblemente embrujados. Las monjas han sido siempre presentadas como mujeres serias y a veces hasta malvadas, pareciendo gozar con el sufrimiento de los alumnos, eso sin contar la posibilidad de que sea un demonio.

Teniendo un lugar y personajes que dan miedo por sí mismos, parecería muy fácil crear una historia acorde a los mismos; debo decir que al menos en un principio la cinta prometía bastante, pese a algunos tropiezos. Los primeros minutos me recordaron a la cinta mexicana Hasta el viento tiene miedo, misma que pese a ser antigua, posee una trama bien estructurada que no se anda con rodeos a la hora de narrar.

Sin embargo, mientras más avanzaba, la premisa principal se complica por meter tantos elementos misteriosos y sobrenaturales que al final, lejos de enriquecer la narración, termina haciéndole perder originalidad y aburriendo a los espectadores. Gracias a la temática pudo haber dado para más tanto la historia como los personajes, pero el uso de maquillaje y el susto fácil, termina por ser una cinta del montón para pasar la cuarentena.