¡Corre, escóndete, pelea!

¡Corre, escóndete, pelea!

Los tiroteos escolares son una realidad que tienen cabida no sólo en las escuelas de los Estados Unidos (aunque allí sean más frecuentes) y que, pese a todos los programas escolares, sociales y de seguridad, se siguen repitiendo. ¡Corre, escóndete, pelea! –estrenada en 2020 en el Festival de Cine de Valencia− y traída a México por Corazón Films este 2 de diciembre, aborda el tema desde una perspectiva acusada como conservadora, pero que nos permite visibilizar algunos factores que desatan la violencia dentro de las aulas.

Título original: Run Hide Fight

Año: 2020

Duración: 109 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Kyle Rankin

Guion: Kyle Rankin

Música: Mondo Boys

Fotografía: Darin Moran

Reparto: Thomas Jane, Radha Mitchell, Isabel May, Eli Brown, Olly Sholotan, Treat Williams, Barbara Crampton, Cyrus Arnold, Britton Sear, Catherine Davis, Brandon Germaine, Joel Michaely, Shelynn Mayes

Productora: Cinestate. Distribuidora: GEM Entertainment

Género: Drama. Thriller | Colegios & Universidad. Adolescencia

Nuestra protagonista Zoe (Isabel May) no es la típica adolescente y esto se demuestra desde los primeros minutos de la cinta, cuando va a cazar con su padre y sin siquiera pestañear suelta una roca sobre la cabeza del animal para acelerar su muerte. A pesar de que ésta escena dará peso a otra, el progenitor la confronta al comparar su comportamiento con el de los veteranos de guerra que han sufrido estrés post traumático.

En la escuela su temperamento y actuar no es muy diferente y su único amigo parece tratarla “con pincitas”, a la par que meten al público en contexto sobre una extraña tradición de su instituto, la cual dicta que los alumnos a punto de graduarse pueden jugar cualquier tipo de broma a lo largo del día, pero claro que nadie contaba con cuatro adolescentes con distintas motivaciones entrando armados hasta los dientes y dispuestos a dispararle a quien se meta en su camino.

Este thriller dramático logra mantener la tensión desde que los adolescentes entran a la escuela pegando tiros, tanto del lado de quienes se encontraban en la cafetería –lugar que termina siendo su cuartel−, como para quienes aún no ocurre nada; siendo este recurso cinematográfico el que más ayuda a mantener no sólo el ritmo de la trama, sino a desarrollar la historia no únicamente como un producto a base de morbo y matanza.

El desarrollo de personajes es otro elemento que ayuda a darle color a una historia que nos han presentado en varias cintas, series, libros y hasta en las noticias. Cada actor le da un toque especial a su personaje y se abordan algunas problemáticas y motivaciones, las cuales intentan explicar, mas no justificar, el por qué entran a su propia escuela a matar a sus compañeros de clase, aquellos que ven a diario.

El personaje que más destaca, no sólo por ser el principal, es el de Zoe, siendo quien más desarrollo y matices tiene a través de la cinta, interpretado magistralmente por Isabel May (Alexa & Katie, Young Sheldon), actriz con poca trayectoria pero que da un gran salto de comedias ligeras y adolescentes a un personaje más maduro y trastocado por un duelo no superado.

Sus movimientos, facciones y entonaciones logran llevar al espectador a un estado de preocupación y claustrofobia que los acompañaran hasta que los títulos finales aparezcan. Esto al menos mientras empuña un arma y lleva a cabo los pasos a seguir en Estados Unidos durante un tiroteo y los cuales aparte de dar nombre a la cinta, van escalando de gravedad ya que si uno falla se debe pasar al siguiente para intentar sobrevivir: Corre, escóndete, pelea.

Sin embargo, la cinta tiene sus tropiezos. El primero tiene que ver a la madre fallecida de Zoe y quien aparece a veces a modo de su instinto de supervivencia, alentándola a pasar a la acción, pero también hace chistes, dice cosas sin sentido que, pese a tener un propósito explicativo de la psique de la chica, no termina funcionando y hace que el ritmo se tambaleé en momentos evidentes.

El segundo está relacionado al final y conclusión de la cinta, ya que parece decantarse más por el drama y la acción –con escenas que corresponderían más a un Terminator o Duro de matar− y no por la reflexión sobre el tema de los tiroteos o la facilidad con la cual parecen conseguirse en territorio norteamericano.

¡Corre, escóndete, pelea! No es la mejor cinta sobre un tema tan delicado, pero logra entretener y poner una vez más sobre la mesa el tema del control de armas, las enfermedades mentales y lo poco preparados que están instituciones escolares y civiles para afrontar estas situaciones, ya que queda claro que, pese a existir un protocolo, éste tiene tantos agujeros y procedimientos que un gran número de vidas se pierden mientras se completan.

La cinta tiene Cinco Maharky estrellas de siete.