Chernóbil, la respuesta rusa al éxito de HBO

Chernóbil, la respuesta rusa al éxito de HBO

Dirección: Danila Kozlovsky.

Guion: Elena Ivanova y Aleksey Kazakov.

Elenco: Danila Kozlovsky, Oksana Akinshina, Filipp Avdeev, Ravshana Kurkova, Nikolay Kozak, Igor Chernevich, Artur Beschastnyy, Nikolay Samsonov y Anton Shwartz.

Fotografía: Kseniya Sereda.

Distribuidora: Corazón Films

Duración: 136 minutos

Este 11 de noviembre llegará a los cines la cinta rusa Chernóbil que, pese a contar una historia que más o menos todos conocemos, ya sea por alguna clase de historia, curiosidad o haber visto la serie de HBO, esta vez es contada por los rusos. Como plus, se distribuirán copias dobladas al español, pero también podrá ser visto en su idioma original y con subtítulos.

Aunque el desastre nuclear más grande de la historia empezó el 26 de abril de 1986, el filme nos sitúa unas semanas antes para dar contexto a la tragedia, poniendo rostros a las personas y cifras que quizás no murieron de forma inmediata, pero que se vieron envueltas en los daños colaterales una vez que el reactor explotó y se llevó la tranquilidad que reinaba en el poblado de Prípiat.

La cinta nos presenta a Alexey, un bombero que tras un viaje a la peluquería se reencuentra con Olga, su amor de la juventud. Durante esta introducción llena de romanticismo y clichés, se empieza a dotar al protagonista de una bondad y carisma que ni siquiera sus fallas como pareja y padre recién descubierto, podrán eclipsar.

Tras una mini historia de chico se reencuentra con chica y descubre que es padre, intenta hacer las cosas bien y todo termina peor, para después ir ebrio a intentar hacer lo correcto ganándose un portazo en la cara; pasa lo inevitable, el incendio en el reactor ha comenzado y todos los bomberos del área, incluido Alexey, son requeridos para intentar sofocar el fuego, sólo para descubrir que la situación es insostenible.

Es aquí cuando la tensión comienza a elevarse y podemos sentir una y otra vez la claustrofobia de saber que, hagan lo que hagan, lo único que resta es ganar tiempo e intentar frenar el desastre para no contaminar a toda Europa, aún a costa de la vida de sus propios ciudadanos en nombre de la entonces Unión Soviética.

El largometraje parece contar, al menos al principio, varias mini historias de los personajes ficticios involucrados y que parecieran alejarnos del conflicto central, haciendo que el ritmo se sienta lento y la narrativa tropezada y rebuscada.
La historia de amor pareciera forzada en un inicio, intentando conformar una figura de héroe en Alexey y que, en lugar de desarrollarlo, será lo poco que vemos de él lo que nos hará sentir empatía.

Afortunadamente, conforme avanza la tragedia, esta familia recién descubierta se vuelve el motor de las acciones del bombero quien no es un mártir, pero se vuelve uno al ser uno de los “liquidadores” a los que el filme rinde homenaje.

En general la cinta presenta constantes altibajos en el ritmo, quizás al intentar darle foco a personajes e historias que tendrán peso conforme el desenlace se acerca −pero que no terminan de encajar con el ritmo en que el personaje principal se desarrolla−, pero se salva gracias a esa ola de suspenso y tensión provocados en el espectador gracias a los acontecimientos reales en que está basada.

El final pierde fuerza conforme nos vamos precipitando al cierre y que pareciera pausarse para dar más tensión, pero que termina restándosela. El desenlace es anunciado por acciones y diálogos, además de que el incidente está presente en la memoria colectiva y en su intento de cerrar todas las historias abiertas a lo largo de los 136 minutos de largometraje, se siente flojo y monótono.

A pesar de estos tropiezos de ritmo y querer abarcar más de lo que puede, Chernóbil es una película que cumple su objetivo de entretener y contar la versión rusa de esta tragedia, poniendo culpas en los altos mandos, pero también honrando a quienes arriesgaron su vida intentando solucionarlo.

La cinta obtiene cuatro Maharkyestrellas de siete.