Belle

Belle

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Mamoru Hosoda

Producción: Nozomu Takahashi, Yūichirō Saitō, Genki Kawamura

Guion: Mamoru Hosoda

Música: Taisei Iwasaki, Ludvig Forssell, Miho Sakai

Montaje: Shigeru Nishiyama

Protagonistas: Kaho Nakamura, Takeru Satō, Kōji Yakusho, Rira Ikuta, Ryō Narita, Shōta Sometani, Tina Tamashiro

Duración: 122 minutos

SINOPSIS: Suzu es una joven de 17 años que, tras perder a su madre, se traslada a vivir con su padre a las afueras de la prefectura de Kochi. Con el corazón roto y distanciada del mundo, descubre "U", un espacio virtual en el que asume el rol de "Belle".

OPINIÓN:

Como su nombre lo indica, Belle es la puesta al día de La bella y la bestia, para lo cual Mamoru Hosoda (Kamiichi, Japón; 1967) toma influencias de las versiones previas, en particular La belle et la bête (Jean Cocteau, 1946) por la forma en que los personajes son presentados con cierta candidez a pesar de las tendencias surrealistas del director galo (las cuales se ven asimiladas en el universo virtual creado por Hosoda); y The beauty and the beast (Gary Trousdale y Kirk Wise, 1991), a la cual Hosoda respeta y honra en gran medida ya que, de acuerdo a declaraciones del animador japonés, esta película fue la que le hizo apreciar su profesión, impulsándolo a continuar en un momento en el que sentía que no estaba en la profesión adecuada para sus talentos.

Sin embargo, lo realizado por Hosoda no sólo queda a la altura de sus referentes, a los cuales presenta tributo en varias escenas, particularmente en las que muestran las interacciones de Belle y la Bestia en turno, sino que aprovecha para trasladar a los personajes a un futuro relativamente presente, en el cual no son sino avatares de personas comunes y corrientes que encuentran en U (una fantasía digital que ya quisieran los tecnofilícos del valle Silicio haber ideado para sus desangeladas presentaciones de metaversos) la posibilidad de escapar, y acaso redimirse , de una realidad que les resulta entre ajena y agobiante.

Belle es la representación digital de Suzu (campana en japonés, y de donde se desprende en primera instancia el alias), una preparatoriana con un talento que se revela una vez entra a la metarrelaidad de U (en la cual los dispositivos de acceso a la plataforma escanean los biométricos del usuario para ofrecer una versión perfeccionada del mismo) pero que no conecta con su mundo inmediato, ya que la trágica muerte de su madre, la mantiene en un letargo emocional del que la interacción con la Bestia poco a poco la hará despertar.

Por su parte, la Bestia es un personaje enigmático a quien Hosoda ofrece diversas posibilidades de encarnación. No obstante, estos señuelos permiten tanto mantener la intriga como guardar el golpe emocional final una vez que se sabe quién lo generó y las causas de su furia y violencia, a la par que presenta argumentos a favor y en contra de las relaciones digitales y sus correlatos humanos.

En esa parte los personajes de Belle y Bestia permiten abordar las reacciones desaforadas de los usuarios de carne y hueso que existen detrás de las pantallas, tanto la de los artilugios de la animación y como la del cine. En Belle se centran las hordas de haters y lovers que muestran, en su afán por denostarla y defenderla, que muchas veces se pasa por alto que hay una persona sensible (en el sentido de que tiene la capacidad de sentir) que no necesariamente va a tomar las cosas con la mejor cara. Por el lado de Bestia, se evidencian las bases, muchas veces frágiles o difusas, con las cuales se encuentran sospechosos ante la menor señal de comportamiento anómalo de acuerdo con la mirada de quien desde antes ya ha decidido que es lo que es turbio.

Esto no quiere decir que Hosoda se apunte como un neoludita, sino más bien como un mediador entre los entornos reales y los virtuales, y como ambos se realimentan de forma viciosa o virtuosa, dependiendo de los fines para los que se usen los espacios de convivencia, algo que ya había elaborado en Summer wars (2009), sólo que ahora lo enfoca hacia los pesares sociales y psicológicos antes que los familiares, así como la forma en que estos se han diversificado con el auge exponencial que las redes sociales han tenido de entonces a la fecha.

Lo anterior queda expuesto en la interfase de U, en la que los usuarios pueden reinventarse y perfeccionarse, pero cuyo entorno de vinculación no deja de ser un hermosa, aunque vacua en su repetitividad, arquitectura de transistores y circuitería. Por su parte, la realidad, monótona y deslavada en comparación con el néon eléctrico de U, es más rica en detalles y texturas, pero que justamente se opaca por las condiciones de quienes la habitan, y los matices más vibrantes aparecen en la medida en que Suzu hace el proceso de invertir los términos para traer a su mundo lo aprendido en U.

Es así como Hosoda, desmenuzando referencias y recordando la función original de los relatos de hadas, abre las posibilidades hacia enfoques frescos desde los cuales abordar personajes arquetípicos y la naturaleza de las conexiones que pueden llegar a establecer, a la par que muestra como en el fondo las advertencias sobre el comedimiento y la cautela al tratar con extraños no han perdido vigencia, sólo necesitaban, valga la obviedad, actualizarse.

Calificación: 6.5/7 maharkyestrellas