Amor sin barreras, una historia atemporal

Amor sin barreras, una historia atemporal

Título original: West side Story

Director: Steven Spielberg

Guion: Tony Kushner, Stephen Sondheim Reparto Ansel Elgort, Rachel Zegler, Ariana DeBose, Rita Moreno

Género: Romántico, Musical, Comedia

SINOPSIS

Este remake del musical de 1961 dirigido por Robert Wise es una adaptación de la obra teatral Romeo y Julieta de William Shakespeare ambientada en Nueva York. En este caso, las dos familias enfrentadas se convierten en dos pandillas del West Side de Nueva York, los Jets liderados por Riff y los Sharks de Puerto Rico liderados por Bernardo. El odio entre las dos bandas es tal que no son capaces de coexistir juntos en el mismo lugar de la ciudad. Pero cuando Tony, mejor amigo de Riff y ex Jet se encuentra con María, la hermana más pequeña de Bernardo, su amor se hará imparable más allá de las pandillas.

Este 9 de diciembre llegará a los cines una de las cintas más esperadas del año, tanto por ser el remake de un clásico ganador de 10 premios Òscar como por ser la primera producción musical del director Steven Spielberg. Amor sin barreras (West Side Story) juega con la premisa de Romeo y Julieta y la reinventa para darnos más de dos horas llegan de números musicales y un retrato del Nueva York de los 60 que sigue muy presente.

La fotografía es uno de los elementos que más destacan debido al cuidado tenido para recrear las calles de un barrio lleno de inmigrantes que han llegado a la ciudad en busca del sueño americano. Desde el tono sepia hasta los encuadres, todo está enfocado en atraer al espectador hacia una década pasada en la cual los puertorriqueños eran discriminados por los “yanquis”.

El vestuario va en concordancia con la época y las facciones de los personajes, ayudando al público y a los actores a envolverse en tiempos pasados y bosquejar la realidad de los latinos, misma que pese a ser menos oscura, sigue teniendo los atenuantes de un racismo fundamentado en el color de la piel.

Los números musicales se reinterpretan para mejor, América sufre un cambio de escenario que no sólo realza el talento del elenco, capaces de moverse a través de las calles al ritmo de la pieza, sino que les permite sacar sus mejores pasos de baile y que incluso, permite que niños entren a la canción, dando a entender que la comunidad es grande y unida.

A pesar de todo esto, la cinta no hubiera estado completa sin una buena interpretación de cada parte de los involucrados y pese a que Ansel Elgort (Tony) se ve superado por las voces del resto del elenco, su compañera Rachel Zagler (María) y su talento logran atraer las miradas en cada escena lo suficiente como para que no importe demasiado si el protagonista de Bajo la misma estrella nos regala una actuación demasiado plana.

Otro punto en contra, al menos a mi gusto es el intento de mezclar elementos de teatro como de cine, ya que presenta a la cinta como una extraña quimera entre ambos y cada vez que uno u otro saltan a la vista sin algo que suavice lo brusco de su inserción, te hace preguntarte cuál es el sentido que querían darle al uso de este recurso.

Es una cinta entretenida y con bastantes puntos buenos para los amantes de la versión original, aunque algo larga y por momentos tediosa si no estás acostumbrado a los musicales, además de caer en lo predecible sin que esto demerite lo bien estructurado de su guion que por un lado presenta una trágica historia de amor, pero por el otro da pie a la crítica de la discriminación que ha sufrido la comunidad latina desde hace muchos años.

Cinco Maharky estrellas de siete.